
Mantener todo seguro al utilizar lámparas de infrarrojos en el baño
Si planea instalar lámparas de infrarrojos en el baño, no basta con cubrirlas con una capa impermeable para que todo esté bien. Se trata de un entorno complejo, donde coexisten altas temperaturas y aire húmedo. Para cumplir con los estándares IPX4 y asegurarse de que la electricidad permanezca en su lugar adecuado, es necesario utilizar sellos y materiales de carcasa adecuados.
Lidiar con el vapor y las fugas
El problema en los baños es que el vapor de agua se infiltra por todos lados. Encontrará los espacios más pequeños. Cuando ese vapor se convierte en condensación en los terminales de las lámparas, surge un problema de corrientes de fuga. Para evitar esto, utilizamos juntas de silicona y entradas para cables bien selladas, sin importar de dónde provenga el agua. Mientras que la clasificación IPX4 protege contra las salpicaduras, el aislamiento interno evita cortocircuitos. Utilizamos aislantes de cerámica de alta calidad para mantener el elemento calefactor separado del chasis. Esto mantiene la energía dentro del circuito.
El problema del calor
En realidad, el agua no es lo más preocupante. Lo realmente peligroso es el calor. Las lámparas de infrarrojos pasan de temperatura ambiente a temperaturas muy altas en pocos segundos. Ese cambio repentino hace que los materiales se expandan y contrajan. Si se utilizan sellos baratos, estos se deformarán. De repente, habrá grietas, el vapor podrá entrar y la protección contra las salpicaduras dejará de funcionar. Nos aseguramos de que los sellos y la carcasa se expandan a la misma velocidad, así permanecen bien sellados, incluso cuando las temperaturas son altas.
Encontrar el equilibrio perfecto
Pero espera: no se puede sellar todo en un vacío. Si se sella demasiado bien, se crea un “trampa de calor”. La lámpara terminará quemándose. Se trata de encontrar un equilibrio. Se necesita la protección IPX4, pero también es necesario que haya suficiente flujo de aire para que la unidad pueda “respirar”. La clave está en la forma en que se instala la lámpara. Hay que colocarla de tal manera que el calor pueda escapar naturalmente, sin dejar puertas abiertas para que entre el agua. Y siempre, siempre hay que utilizar conductores conectados a tierra. De esa manera, si algún sello falla, el disyuntor se activará de inmediato, en lugar de que toda la carcasa se vuelva peligrosa.